Al buscar en el diccionario la palabra muerte, encontramos "fin de vida" y tras esta"pena capital" y seguidamente otra "muerte dulce, es decir, que se provoca sin dolor ni sufrimiento". Pues bien, si esta última definición es cierta, ¿porqué la otra dice que es una pena capital? Usamos la muerte como castigo pero, sin embargo ¿no duele? Pues bien, duela o no nos lleva a la última definición, al fin de la vida y según como la veas y en que circunstancias te encuentres será un castigo (pena capital) o no lo será (muerte dulce). El problema está ahí, en como lo afrontamos. Aquí hay un conflicto entre la razón y la fe: la razón nos dice que no hay nada más, la muerte es eso, fin de vida y ya está; la fe nos dice que hay algo más allá, y que la muerte es sólo un tránsito para una mejor.
Epicuro, apoya la primera opción. Nos dice que una vez muertos, no hay nada más allá y que solo tenemos que temer a la vida, no a la muerte. A veces, el miedo hace que creamos que nuestra vida, al morir, debe ir más allá y que la muerte siempre le ocurre al de al lado y no es cosa nuestra. La muerte es eso, el fin de vida y por ello debemos centrarnos en vivir porque sí, la muerte llega.
La filosofía para Platón ha de ser una preparación para la muerte.
Otros, como Epicuro, Montaigne o Nietzsche, piensan que la filosofía ha de prepararnos para vivir.Como conclusión diré que hay que preocuparse más por la vida y menos por la muerte porque al fin y al cabo no saldremos vivos de ella.
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